¿Es la soja tan buena como se cree?
Recientemente he leído en The Ecologist un reportaje sobre la soja. Lejos de animarme a su consumo, me ha dejado petrificado y, al mismo tiempo, me he vuelto a preguntar eso de ¿sabemos realmente lo que comemos?.
La soja es una planta que si bien ha sido utilizada por ciertas culturas desde hace milenios, se ha convertido en pocas décadas en un producto estrella en el mundo occidental; a su consumo están asociados los conceptos de buena salud, pocas calorías y además el exotismo de ciertos platos como el tofu o el miso, de reciente popularidad.
Este es el mundo de ping y pong creado sospechosamente por las multinacionales de la soja; ¿cómo algo tan maravillosamente bueno lo hemos descubierto hace tan pocos años?.
Pues bien, miremos qué hay debajo de la etiqueta según el artículo publicado por The Ecologist…
Publicado por Pat Thomas el seis de enero, denuncia que hay demasiados indicios de que su consumo actual, más que beneficioso, es perjudicial.
El problema principal es la máxima de la industria alimentaria que asocia el comprar más con comer más y que consiste en la simplona afirmación de que si algo es bueno para uno, entonces mucho de ese algo será aún mejor!. En el caso de la soja, ahí está al quid de la cuestión: hay muchas evidencias de que un consumo alto puede presentar más perjuicios que bondades.
El problema no está sólo en la soja que podamos consumir por propia voluntad, sino también la soja oculta, presente y ubicua en los productos de la industria alimentaria: se usa harina de soja para hacer pan, aceite de soja para fabricar margarina y es lo que se encuentra detrás de la etiqueta aceite vegetal tan presente en tantos productos.
Además, creemos que nada tenemos que ver con ella hasta que nos encontramos con el aditivo E322, que no es más que lecitina…. de soja!. Os animo a que miréis vuestra despensa y nos apostamos algo a que en pocos minutos encontraremos el E322 en alguna etiqueta de ingredientes. Yo lo he hecho y la encontré en el cuarto producto que inspeccioné, unas galletas de sésamo.
El problema de la soja radica en sus altos niveles de isoflavonas y estrógenos vegetales. Consumida de manera moderada puede tener ciertos beneficios para la salud, sobre todo si es fermentada y no procesada industrialmente, pero la cuestión es que se abusa de su consumo (y además sin que lo sepamos pues está presente en muchos otros alimentos como hemos dicho).
No obstante, y aunque muchos no lo crean, se puede llevar una alimentación saludable sin soja, así que, ante la duda, podemos prescindir de ella y de cualquiera de las modalidades en que se nos presenta.
Por otro lado, si comemos carne de animales de crianza, lo más probable es que comamos carne de animales alimentados con soja, ésta se utiliza desde hace años como base para la elaboración de piensos.
También existe un problema medioambiental ligado a esta planta: se están devastando amplias extensiones de terreno para su cultivo, prometiendo a los agricultores el oro y el moro por su alto rendimiento si se usan variedades transgénicas, sustituyendo además cultivos locales para plantar soja y exportarla, asunto bien conocido en Argentina.
Se estima que más del noventa por ciento de la soja que se produce es transgénica y además presenta muy altos niveles de pesticidas. También es el producto estrella de Monsanto…
¿Alguien sigue teniendo ganas de tomarla?. Como en todo, es una cuestión de moderación y ante la duda, la evitaremos en la medida de lo posible.
No se duda de que tenga beneficios en nuestra salud tomada con mesura, aunque si es ecológica, mejor. No obstante, la soja orgánica puede tener hasta un porcentaje de transgénica y, si no se supera, el productor no está obligado a indicarlo en la etiqueta.
El entusiasmo por la soja está ampliamente difundido y difícil será bajar la alta consideración que hoy día se tiene de ella. Basta navegar un poco por la red o pasearse por herboristerías o tiendas de productos naturales para encontrarla como si fuese una bendición.
Para resumir:
- Hay claros indicios y estudios que demuestran que un consumo alto de soja (o sus derivados) es perjudicial
- Más del 90% de la soja que se produce es GM (modificada genéticamente)
- Incluso la orgánica, puede contener un porcentaje de transgénica
- De tomarla, mejor fermentada y en pequeñas cantidades
¿Hablaremos dentro de unos años de la soja como de una gran estafa y un mito alimentario?. Yo ya tengo mis dudas y, por si las moscas, …pues eso.
Fuente en The Ecologist, artículo Behind the label: soya
En el blog de GreenPeace, El peligro de la soja transgénica
Aditivo E322
NOTA: Aunque el articulo trata de alimentacion humana ,lo publico porque la Soja está muy presente como ingrediente de relleno en muchos piensos para perros , una forma barata y polemica de añadir proteina .










Existe una soja que lleva la distinción “IP”, identidad preservada. Según el herbolario donde la compro no está modificada geneticamente ni es transgénica. La verdad no sé si es bueno o malo.
Con mis animales lo que he probado es dar brotes de soja germinada que también uso en las ensaladas pero no le suministro soja seca en grano.
Deberiamos poder saber qué formatos son adecuados y que no, sobre todo para los animales.
Hola Juan , por lo que he podido leer sobre la soja, hay quien la pone en un pedestal y hay quien dice que ni tan solo es comestible ..en mi opinion no creo que sea necesario en la dieta del perro , aunque parece ser que los brotes serian una buena opcion según algunos escritores .. no se, como siempre pasa , sacan 4 estudios pagados por empresas privadas, ponen un producto como lo mas y luego a forrarse ..